martes, diciembre 22, 2009

Navidad

Llovía y hacía frío,manejaba por Morones Prieto, una ola de recuerdos de mi niñez se me vinieron
encima, los limpia parabrisas del auto hacían un ruido hipnótico al deslizarse sobre el cristal.

Cuando llegamos al barrio, al sur de la ciudad de Monterrey. No estaba Pavimentado, no había
luz en las casas hechas de lamina y algunas de cartón, mucho menos en las calles, que por las noches
eran verdaderas bocas de lobo; Según mi jefe ya se había cansado de pagar renta y quería tener algo propio, si es que se le podía llamar propio a un terreno que era un traspaso de posesionarios, pero gueno, era el jefe y era lo que podía pagar,el agua había que acarrearla de una llave colectiva que estaba a tres cuadras, afortunadamente nuestra casa, que estaba compuesta de dos cuartotes, estaba hecha de block y el techo de lámina.
Mi jefe se iba a trabajar a las cuatro de la mañana; en días como estosde Invierno, me despertaba el olor a tortillas de harina,huevo y café, que mi jefa preparaba. Escuchaba el murmullo de la tenue lluvia en la lamina, el radio sintonizado en un programa que no recuerdo el
nombre, pero pasaban un comercial de Laboratorios Mayo, Mi Jefe se iba a trabajar a las cuatro de la mañana y ya pa esa hora mi mama le tenia el almuerzo pa que no se juera con la panza vacía.
Yo estaba tapado hasta la cabeza viendo nomas por una rendijita entre las cobijas,mi jefe después de almorzar se persignaba frente a un altarcito que mi Jefa tenía en un rincón, le ponía el cargador a su pistola, se la encajaba en la cintura, le daba un beso a mi Jefa , "Ya me voy" "Que Dioste Bendiga" le contestaba mi Jefa. Me vencía el sueño y despertaba mas tarde, daba un brinco a la cocina y a disfrutar del desayuno.
Tendría algunos tres o cuatro años cuando me regalaron mi primer bicicleta, mi mamá me dijo," ve a ver lo que te trajo santa clos, el regalo está ahí afuera" corrí hecho madre a la puerta de mi casa, y ahí estaba mi jefe con mi bici, " te gustó lo que te trajo santa?" insistía mi mamá, mi jefe se le queda viendo y me dice "Cual pinche santa clos, ni madre yo te la compre mijo, santa clos no existe, te gusta?" A mi me valía madres quien chingados me la había comprado, tenía mi bici y ya. Apartir de ahí mi jefe me llevaba a escoger mis juguetes, lo malo es que en la escuela había chavitos que lloraban cuando les decía que santa no existía, que eran sus jefes los que compraban los juguetes. Aun y cuando desde muy peque deje de creer en el gordo barbón, y que en mi casa hubiese broncotas,económicas, sentimentales, morales etc. etc. recuerdo esa época y siento bien chido aquí en mi barrigota, ja en ese entonces no me imaginaba siquiera que llegaría a esta edad, que si yo quiero me puedo comprar una pizza como las que salían en la Pantera Rosa, en ese entonces hasta me preguntaba a que sabían las pizzas.

El cuac de un convoy de federales y sorchos pa ke me moviera de mi carril me sacó de mis pensamientos,se me quedaron viendo bien gacho por ir a vuelta de rueda. Como a cambiado el pinche mundo.

5 comentarios:

NN dijo...

Te lo juro que con tu relato me transorte a aquella casa, a esa cocina con sus tortillas de harina y su cafecito, con las gotitas de lluvia en la lamina ,muy buen relato, me encanto tu post.

Le dejo un gran abrazo y lo mejor de todo que se la pase bien con u familia con usted quiera.
Saludos

nick moya dijo...

que honda mi buen le deseo una feliz navidad y que todos sus deseos se cumplan en este 2010

Ángel dijo...

Pakito, me quito el sombrero, precioso relato, me hiciste recuperar algunos recuerdos. Que esta nueva oportunidad de ver el mundo con ojos nuevos la aproveches al maximo. Un fuerte abrazo y deseandote Felices Fiestas. :D Saludos.

Micky dijo...

Lo mismo me pasó que a NN. Te juro que puedo oler las tortillas.

Espero que hayas tenido bonita navidad.

Jazzia dijo...

Te imagino con tu cara de niño, tapado hasta la cara, escuchando el mundo y oliendo la vida, con esa transparencia que sólo existe en la infancia. Qué bello es regresar al comienzo.

Besos