domingo, enero 17, 2010

MIS ALAS



Al sentir de nuevo el cuerpo de mi guitarra entre mis manos no pude evitar sentir un nudo en la garganta, los ojos se me inundaron y escurrieron algunas lágrimas, ahí estaba con mi Princesa de madera, la que muchas veces me vio llegar por las noches derrotado, lamiendo mis heridas, la que me ayudo a desfogar mi coraje y frustración. Con ella pensé llegar a conquistar el mundo, a cambiarlo a punta de ruido encabronado. Mi guitarra fue el asta de mi bandera, mis alas invisibles, mi escudo protector ante las crueles embestidas de un mundo que se me negaba. Me ganó el hambre ó tal vez me faltaron guevos, eran otros tiempos en el que no había términos medios, eras ó no eras, asi de simple. Bajo mi camisa escondidos cuelgan tatuajes como cicatrices de batallas pasadas, los que me rechazaban hoy conviven conmigo sin saber que soy el mismo que en alguna ocasión les llegó a provocar aversión, hace tanto tiempo que llevo este disfraz para ser aceptado que había olvidado quien soy. Se suponía que solo era "por mientras", pero es tan cómodo que te acostumbras a recibir y agradecer la limosna quincenal. Hoy me miro en el espejo y me pregunto si este que veo se acerca aunque sea un poco al que soñé que sería.
Todo este torbellino interior por desempolvar a mi Princesa de madera.

5 comentarios:

Ángel dijo...

Y dejar los sueños al lado para ser un engrane mas de este mundo lleno de consumismo, te visualice como "Louise" de Franco de Vita. Que recuperes ese sueño muy pronto. Saludos Pakito :D

NN dijo...

Que dificil dejar de persegir lo sueños, por como dices tu la limosna quincenal.

Jazzia dijo...

Hola, siempre seremos los mismo, tú eres eso que sientes, con tu guitarra, aunque el mundo esté en contra, jamás te quitarán tu pensamiento, ni tus creencias, ni tu forma de sentir, en eso somos libres, aunque ante los demás lo escondas. Imagínate a todos esos artistas que los encarcelan o los reprimen, de todas formas producen su obra en silencio, y entre tanta represión, son más productivos.
Acuérdate de casi todos los poetas malditos, muchos de ellos estuvieron en siquiátricos, pero ellos escriben dentro o todos los perseguidos políticos. En el mundo cotidiano es la misma mierda, la gente nos juzga todo el tiempo.
Eastaba leyendo la revista que me regalaste, no sé si leíste lo de Rodrigo Moya, él se desilucionó del mundo de la fotografía, pero siguió tomando fotos sin mostralas, 30 años después salieron a la luz, qué importa si no hay reconocimiento; uno es feliz haciendo esas "pendejadas" como la gente dice. Y aunque no creas, sí cambiamos algo, no el mundo, pero sí provocamos algo, aunque sea en una sola persona, y eso es bastante bueno.

Besos y abrazos

nick moya dijo...

salario minimo al presidente pa que vea lo que se siente........ the punk no death


me da un chingo de gusto verlo con sus juguetes otra vez mi buen y ya extraño un texto de uste o una rolita

rehtseam dijo...

Como me hubiera gustado ser esa Princesa de Madera.
rehtseam