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Mostrando las entradas de septiembre, 2011

Un pedacito de cielo

Apenas pasaba los veinte años, a finales de los ochenta usaba la melena larga a media espalda y su vida aún no tenía rumbo fijo. Le resultaba muy difícil encontrar trabajo por su aspecto y cuando conseguía ser contratado duraba muy poco, si no era por un conato de bronca con el supervisor en turno, era por que simplemente ese día se levanto y decidió no llegar a trabajar. Así de fácil llegaba y se hiba, ah pero si amaba caminar, sentarse en una banca, ir a la biblioteca central ó robarse un libro de la librería Castillo. En verano antes de llagar a casa pasaba por la tiendita a tomarse una Coca Cola, lo hacía por que ahí estaba fresco, aunque la señora que atendía siempre andaba enojada, le gustaba verla, siempre andaba en chinga muy activa, tenía una piel blanca y unos ojos color miel muy bonitos, siempre con la cara lavada y el pelo recogido, tenía 38 años , un hijo adolescente y un esposo cristiano y con cara de pocos amigos. Algunas veces lo sorprendió observándola mientras ella l…

40 Grados

Los cuarenta grados se sentían de la chingada en el techo de lamina, los cincuenta metros cuadrados que conformaban el cuartote eran cocina, comedor, sala y recamaras, no había divisiones solo era un cuartote. Mamá cocinaba en una estufa de petroleo de dos quemadores, así que cuando estaba haciendo de comer aquello era un horno, mamá se limpiaba el sudor con el antebrazo mientras discutía con mi jefe; que el recibo de la luz, que el del agua, que la colegiatura de mi hermana de la carrera comercial, subirle a la tele a veces era la solución, sin embargo en otras ocasiones lo único que lograba era que me la hicieran de pedo; el calor, los gritos, y la puta adolescencia que dolía mas en estas circunstancias, a donde chingaos te mueves, la calle era la única opción, pero el sol estaba de la chingada a la una de la tarde, aquí en este pinche cerrote lleno de casitas no hay parques ni la puta madre, nomas era pararse en la esquina y pegarse a la pared lo mas que podías pa que no te diera…