jueves, septiembre 20, 2012

Tiempo

Terminó de pasar el rastrillo por su rostro, y al limpiar los restos de crema de afeitar con la toalla, fue como entrar en otra dimensión, el rostro reflejado en el espejo no correspondía a la ultima imagen que tenía de si mismo. Sintió marearse.                                                                      Parpadeo en varias ocasiones, restregó sus ojos, enjuago su rostro en el agua fría y nada. La imagen de ese hombre mayor, con pelo entrecano, bolsas y verrugas en los ojos no era el. Buscó dentro de esa mirada algún rastro, un algo que le dijera que ese reflejo era el. Y por fin, dentro, muy dentro de esa mirada vidriosa supo que estaba.  

4 comentarios:

Àngello dijo...

Orale, todos vamos hacia esa misma mirada vidriosa compadre, saludos...

Francisco dijo...

Así es cada vez estamos mas cerca,Saludos mi estimado...

la MaLquEridA dijo...

Si es uno solo que con los años encima.
Sucede que cada día al vernos al espejo no nos ¨vemos¨realmente, miramos y al ver que seguimos ahí no no nos detenemos a ver cuanto hemos cambiado.


Saludos.

Francisco dijo...

Efectivamente mi Querida Malque, solo miramos, no vemos, serán las prisas,o sera la chingada pero pa cuando nos detenemos a observar ya hasta nos desconocemos...Saludos y que todo vaya mejor cada día, Animooo!